jueves, 24 de noviembre de 2011

Nunca digas que no me atrevía contarte


Te voy a contar algo.

No comparo (ni pretendo hacerlo) tu luz con la mí, porque que aunque tuve, según dicen algunos puñados,  las mismas oportunidades que el resto de los mortales, no logré conseguir brillar con luz propia, ni hacerlo mas que quienes me rodean.

Pero de algún modo siento que me acerco a entender una porción de lo que podrías estar pasando en esos momentos, millones de años antes de que yo decidiera tener un recuerdo tuyo, y la larga travesía de la luz por el universo me permitiera capturar para mi posteridad un instante de tu existencia. Ahí, con muchas de tus colegas estrellas a tu alrededor pero ninguna que prefiera estar mas cerca de ti que de cualquier otra. Puñados a diestra, puñados a siniestra, puñados de a dos o puñados de a 6, pero definitivamente ninguna mas cerca de ti que de otra de sus similares, y eso que para vos parece mas fácil porque dada tu grandeza parece imposible ignorarte, ¡hay de los de carne y hueso que nuestra luz ni alcanza para desvanecer nuestra sombra!, ambos sabemos que a aunque de que tal vez no fueron dignas de quedar plasmadas en la imagen, o tal vez mi recolector de instantáneas no estaba lo suficientemente capacitado para aprisionar su recuerdo, allí se encontraban muchas de ellas, quizá contemplándote, quizá ignorándote, pero allí estaban, y ninguna mas cerca de ti.
Después de todo quiero pensar que no somos tan diferentes como un vistazo fugaz debiera hacerme creer, o posiblemente después de todo somos tan diferentes y olvido que lo mas lógico es generalmente lo mas acertado.

Dicho esto ambos podemos seguir nuestros caminos por sendas diferentes aunque no separadas, nos volveremos a encontrar de frente, seguramente yo pase distraído con luces mas cercanas pero jamás tan majestuosas, seguramente ni siquiera te salude, es mas, seguramente ni siquiera te note, porque los de carne y hueso somos de lengua acelerada y memoria traicionera, pero por favor recuerda ocasionalmente que alguna vez te conté un secreto, y te dije mas de lo que pude escribirte.



=*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*==*=*=
Finalmente puedo comprobar dos cosas, no adquirí los suficientes talentos para expresarte unas líneas dignas de tu grandeza, y mi enclenque pulso no sirve ni para tener una imagen que sea digna de tu belleza.


Gracias por toda la distracción e inspiración que nos brindas, y disculpa la poca presteza y atención que te brindamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario